Las agresiones y asesinatos de mujeres aparecen a diario en nuestros periódicos, son tan
cotidianos que empiezan a asumirse como algo inevitable.Pero no hay nada de inevitable ni
de fatal en la violencia de género, y lo cierto es que no se está haciendo todo lo posible para
combatirla.
Debemos tener claro que la violencia de género no desaparecerá mientras no acabemos
con la discriminación que las mujeres sufrimos en esta sociedad. La violencia de género
existe porque existe una relación desigual entre hombres y mujeres. Hasta que las mujeres
no dejemos de ser ciudadanas de segunda clase no se acabará con este problema. Entrando
en el siglo XXI, las mujeres seguimos tristemente encabezando los porcentajes de pobreza,
menor salario, precariedad laboral y bolsas de paro. Nuestra presencia y representación en
la vida pública, en los puestos de responsabilidad, sigue siendo minoritaria, incluso en los
sectores donde somos mujeres principalmente, las trabajadoras. Mientras en el ámbito
privado, el trabajo de las mujeres en el hogar sigue siendo invisible, e infravalorado.
jueves, 27 de noviembre de 2008
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